{"id":1796,"date":"2021-07-09T21:20:57","date_gmt":"2021-07-10T00:20:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/?page_id=1796"},"modified":"2024-04-11T15:45:08","modified_gmt":"2024-04-11T18:45:08","slug":"comentarios-y-criticas","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/?page_id=1796","title":{"rendered":"Comentarios y cr\u00edticas"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"1796\" class=\"elementor elementor-1796\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1abfa2a5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1abfa2a5\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-729aba36\" data-id=\"729aba36\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-283e142 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"283e142\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Susana Szwarc<\/strong> en el f<span style=\"font-size: 1.0625rem;\">ragmento de contratapa de<\/span><span style=\"font-size: 1.0625rem;\">\u00a0<\/span><em style=\"font-size: 1.0625rem;\">Atrapavoz:<\/em><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>&#8220;\u00bfC\u00f3mo atrapar a alguien que huye aunque no huya y posibilita, de esa forma, su crearse y recrearse? \u00bfC\u00f3mo descubrir el secreto? \u00bfC\u00f3mo alcanzar a otro, a otra? La voz de quien, mientras est\u00e1 y no est\u00e1, pronuncia el verbo. Nombrar el verbo es hacerlo\u00a0 sustantivo; darle vida, por ende, agua, luz. Una voz que es vos.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Este singular, especial libro de Daniel Calm\u00e9ls es un libro de amor. Las dos dedicatorias \u2013 ya primeros versos \u2013pronuncian\u00a0 su t\u00edtulo, <em>Atrapavoz<\/em>, de nuevas maneras.\u00a0 Nos acerca a quien es en\/sue\u00f1o y que inquieta.\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Del amar a mara a es este libro en un siglo que no pareciera querer enterarse de que esa cosa, el amor, existe. Menos a\u00fan que sea una convicci\u00f3n, una afirmaci\u00f3n;\u00a0 tambi\u00e9n <em>manera, madera, maderita<\/em>: sustancia. Cuerpo \u2013del otro\/otra \u2013que pronuncia (inspira) una escritura, que obra otros cuerpos.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Los libros de amor tienen por costumbre darnos un final con tragedia. Aqu\u00ed, donde se hace lugar, adem\u00e1s, a la copla, a la risa; en ese abismo y riesgo que implica tocar una tem\u00e1tica casi prohibitiva, es diferente: se nos invita a una fiesta de lo cotidiano amoroso, all\u00ed donde \u201clos amantes son fuentes que conciben su alimento en la sed del otro\u201d.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Susana Szwarc, 2020<\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<p><strong>Esteban Pelicovich<\/strong> presentando <em>La almohada de los sue\u00f1os<\/em>:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>&#8220;A m\u00ed los actos literarios me resultan desde hace mucho tiempo actos absolutamente impresentables. Yo, m\u00e1s que por venir por el libro de Calm\u00e9ls, libro que amo, que quiero mucho y a su obra, vine por \u00e9l, por la persona de Calm\u00e9ls. Porque yo quer\u00eda rescatar un poco el valor, dentro de un momento en el que las cosas est\u00e1n tan confusas, en el que hay tantas voces huecas sonando por ah\u00ed, el hecho de que Calm\u00e9ls tenga \u2014como tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 Freire\u2014 una continuidad a lo largo de su vida, a trav\u00e9s de una b\u00fasqueda personal y a trav\u00e9s de lo que yo considero que s\u00ed podr\u00eda ser lo determinante de un inicio de valoraci\u00f3n de canon, que es el camino propio, la palabra propia, dentro de la palabra madre, de la palabra escrita.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Para m\u00ed, en la literatura argentina, el color de Calm\u00e9ls es un color independiente. Puede haber escritores con muchas novelas, puede haber poetas con muchos libros de poes\u00eda, pero hay pocos que puedan escribir un cuento \u2014del cual se les ha hecho a ustedes un anticipo oral, pero que yo quiero volver a \u00e9l\u2014 que en su sencillez aparente hay, por lo menos para m\u00ed, uno de los cuentos m\u00e1s bellos del mundo. Y toda la obra de Daniel Calm\u00e9ls podr\u00eda bien quedar en ese cuento y sentirse \u00e9l absolutamente justificado para la historia de la literatura. Lo que les digo parece una amplificaci\u00f3n de amistad; no, es lo que siento. Si yo tuviera que elegir cuentos, (&#8230;) si yo tuviera que elegir los cien cuentos de mi vida, pues entre esos cien cuentos, a m\u00ed no me tiembla la mano, ni la elecci\u00f3n, en agregar, por supuesto, \u00e9ste que se llama \u201cLa almohada de los sue\u00f1os\u201d. Me parece que \u2014y yo he le\u00eddo mucho \u2014 es uno de los textos m\u00e1s bellos de la literatura. Viva Calm\u00e9ls.&#8221;<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Esteban Pelicovich<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"center\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Presentaci\u00f3n del libro<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La almohada de los sue\u00f1os<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Esteban Peicovich &#8211;\u00a0 M\u00f3nica de Aretio &#8211;\u00a0 H\u00e9ctor Freire<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>martes 28 de agosto 19,30 horas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Bar Tu\u00f1on &#8211; Maip\u00fa 849 &#8211; Ciudad de Buenos Aires<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Leonor Silvestri <\/strong>sobre <em>Marea en las manos<\/em>:\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta antolog\u00eda se torna personal\u00a0 por la poetizaci\u00f3n de la vida que invita a presenciar c\u00f3mo los fantasmas del autor se encarnan. El recorte por tema se torna una obsesi\u00f3n que gu\u00eda todo el volumen: ojos, rostros, cejas, miradas. [&#8230;]\u00a0 Sin embargo, todas las palmas se la lleva el cruento e inclasificable Estrellamar, serie de poemas en prosa o ensayo reflexi\u00f3n en voz alta sobre los horrores de todas las dictaduras militares y el totalitarismo. Si como dec\u00eda Andy Warhol, se es tan bueno como lo mejor que se hizo en la vida, Calmels puede estar tranquilo habiendo &#8216;parido&#8217; este poemario.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Leonor Silvestri, \u201cEl cuerpo que marea\u201d, suplemento Radar, P\u00e1gina 12, 29\/10\/2006<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>H\u00e9ctor Freire<\/strong>, fragmento del pr\u00f3logo de <em>Marea en las manos<\/em>:<\/p>\n<p>\u00a0\u201cEl texto de Calm\u00e9ls es un verdadero rito, escrito \u201ccuerpo a cuerpo\u201d, similar al abrazo er\u00f3tico: ensamble de fragmentos, tejido de relaciones \u00edntimas, donde el abrazo entre el yo y el mundo exterior no es un hecho inmutable sino una construcci\u00f3n artificial (po\u00e9tica). Una l\u00ednea fronteriza, y que como muchas fronteras, no es natural (cuerpo), sino convencional (escritura). La distinci\u00f3n entre yo y mundo se hace \u201cescribiendo\u201d parte de lo interior y \u201ctragando\u201d parte de lo exterior. Las palabras, aunque parad\u00f3jicamente, apelar\u00edan a la comunicaci\u00f3n no verbal, incorporando el espacio corporal al espacio del lenguaje po\u00e9tico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">H\u00e9ctor Freire<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Zulema Rosenbaum<\/strong>, para el pr\u00f3logo de <em>El cuerpo en la escritura<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cEl texto de Daniel Calmels sintetiza un tiempo de elaboraci\u00f3n sobre la propia pr\u00e1ctica y acerca de las relaciones con otras disciplinas que conducen a las conceptualizaciones referidas a esos \u201cobjetos\u201d que surgen al pensar el sujeto \u2013ni\u00f1o, adolescente, adulto\u2013 sujetado y puesto, generalmente por otros, en el lugar de la consulta.<\/p>\n<p>Hay un reconocimiento en el sentido de que nuestras disciplinas bordean constantemente, la cuesti\u00f3n normativa junto a la problem\u00e1tica de la libertad expresiva. En el texto el planteo es claro: acompa\u00f1amos para el logro de producciones con firma de cada autor y por eso, cuestiona la titularidad del cuaderno que, en los hechos, constituye un tema a re-pensar en el marco de la conducci\u00f3n de los aprendizajes.<\/p>\n<p>Pensar la relaci\u00f3n letra escrita-ley, la relaci\u00f3n cuerpo-palabra, son tareas que emprende mostrando una mirada de acuerdo a la cual \u201cEl cuerpo es una producci\u00f3n humana impensable sin la palabra\u201d. La construcci\u00f3n que el sujeto hace de este objeto \u2013la escritura\u2013 es pensada como un eje de compromiso corporal y una circunstancia en que el cuerpo, all\u00ed enredado se expresa, habla, tanto si produce como si no lo hace. Esto coloca al aprendiz \u201cen un proceso fundamental de enriquecimiento del universo simb\u00f3lico\u201d.<\/p>\n<p>Daniel Calmels reconoce un proceso constructivo, un compromiso de los recursos cognitivos del aprendiz, afirmando que: \u201cLa escritura es activa no porque refleje al pensamiento sino porque produce pensamiento; no porque plasme las im\u00e1genes sino porque crea im\u00e1genes\u201d. La escritura, entonces, es construcci\u00f3n que construye. \u201cEn la tachadura, en la correcci\u00f3n, en el titubeo, se encuentra el acto de conocimiento.\u201d<\/p>\n<p>De acuerdo a esta producci\u00f3n, podemos decir que escritura es met\u00e1fora del conocimiento humano ya que le exige al cuerpo y al psiquismo y de este modo amalgama, une lo disociado, lleva a pensar un \u201ccuerpomente\u201d.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo \u2013y no s\u00f3lo por las citas\u2013 este texto no ha perdido el car\u00e1cter l\u00fadico y po\u00e9tico de la otra cara del oficio de Daniel Calmels.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Zulema Rosenbaum, 2001.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Roberto Ferro<\/strong>, para la contratapa de <em>El libro de los pies<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cDaniel Calm\u00e9ls es un hombre de m\u00faltiples oficios. Como imaginero de palabras inquietas busca los t\u00e9rminos que mejor iluminen sus b\u00fasquedas, como archivista incansable, recorta im\u00e1genes para entrelazarlas con las palabras y afirmar de este modo, que es posible por medio del artificio resaltar, hacer palpable, la realizaci\u00f3n del sentido como resultado de la urdimbre de saberes que provienen de las fuentes m\u00e1s diversas. Daniel Calm\u00e9ls en el Libro de Los Pies traza una extensa cartograf\u00eda que se va tramando en el inquieto suceder de los argumentos y en la diversidad de las conexiones que traza para tantear y moldear cuestiones hasta hoy invisibles y, de este modo, asumir los riesgos de proponer categor\u00edas y alternativas de investigaci\u00f3n in\u00e9ditas. El libro de los pies emprende la vasta tarea de descifrar y de ordenar el saber desde un pensamiento fronterizo, que desborda tanto la mirada del poeta como la del investigador atento y meticuloso, para producir una s\u00edntesis notable\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Roberto Ferro<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/strong><\/p>\n<p><strong>Alicia Fern\u00e1ndez,<\/strong> pr\u00f3logo de <em>El libro de los pies<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cDaniel nos presenta un Edipo= Pie hinchado, un Edipo discapacitado en su sost\u00e9n, un Edipo con linaje de cojera. Edipo en quien la marca de \u201dsu pie funciona como ombligo, fuente de su saber\u201d. Un Edipo que va\u00a0 a sostenerse en el saber que desde su cuerpo marcado lo va llevando a buscar el conocimiento. El aprendizaje se dramatiza en el cuerpo- yo dec\u00eda, y digo ahora con diferente fuerza- despu\u00e9s de leer estos cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>La psicomotricidad y la psicopedagog\u00eda precisan tener la escucha abierta\u00a0 a la pregunta y el mensaje que los humanos producen desde el problema de aprendizaje o desde la discapacidad, pero intentando preguntarse sobre el aprender y la capacidad. Es decir, desde el saber y el cuerpo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, percibo que tanto Daniel como yo saboreamos\/ gustamos de tener esos or\u00edgenes, sabemos, se producen siempre y en cada momento y no solo una vez en sus pasados.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Alicia Fern\u00e1ndez, 2001.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Juan de Olaso<\/strong>, sobre <em>Cuerpo y saber<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cEl primer cap\u00edtulo del libro que da nombre al volumen, invita a reflexionar acerca del saber del cuerpo, un saber que s\u00f3lo puede transmitirse en la experiencia, de persona a persona. Los otros dos ensayos que conforman el libro se titulan \u201cLa Contenci\u00f3n del Est\u00edmulo\u201d y \u201cEdipo en el \u00c1rbol de la sabidur\u00eda\u201d. Este \u00faltimo, una singular lectura del mito de Edipo hasta qu\u00e9 punto las marcas en el cuerpo juegan un papel determinante en el destino tr\u00e1gico, en este caso del hombre.<\/p>\n<p>Es innegable que el an\u00e1lisis que hace Calmels de la obra de S\u00f3focles es digno de un observador perspicaz, que obliga constantemente al lector a pensar las cosas desde un punto de vista diferente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Juan de Olaso \u2013 La Naci\u00f3n 1998.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Jorge Ariel Madrazo<\/strong>, a prop\u00f3sito de la entrevista realizada por Rolando Revagliatti:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>&#8220;Hace ya muchos a\u00f1os que conozco y admiro a Daniel Calm\u00e9ls. En primer lugar, por lo que considero su sereno equilibrio para organizar y desenvolver su cotidianeidad y su obra; por su\u00a0afectividad de contagiosa sabidur\u00eda. Luego, por sus trabajos con la escritura y sus\u00a0iluminaciones sobre el cuerpo y el inter-juego entre \u00e9ste y el mundo. Siempre lo vi como\u00a0alguien que sabe. Y a\u00f1adir\u00e9 lo principal: es un gran tipo. Agradezco al talentoso Revagliatti por esta y otras entrevistas.&#8221;<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jorge Ariel\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Nicol\u00e1s Rosa<\/strong> refiri\u00e9ndose a <em>Estrellamar:<\/em><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u201cDaniel Calm\u00e9ls me hace reflexionar, es decir, tensar mi pensamiento y quebrar mi postura -una fractura inh\u00f3spita-: &#8220;Escena del ensayo&#8221;. El ensayo no es fragmentario como lo venimos diciendo en relaci\u00f3n con el cuerpo fragmentado -&#8220;escena de escritura&#8221;- sino es el \u2018miembro fantasma\u2019-&#8220;escena de lectura&#8221; (cadena Charcot-Freud-Merleau Ponty)-: el ap\u00f3sito imaginario que todo lector -desde Montaigne a Borges- le agrega siempre a lo que lee\u201d.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Rosa Nicol\u00e1s, Historia del ensayo Argentino, Buenos Aires, Alianza, 2003.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Horacio Castillo<\/strong> sobre <em>Estrellamar<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cUn texto que, desde el desgarramiento, se eleva a la m\u00e1s honda meditaci\u00f3n desde el cuerpo y el drama de las mutilaciones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Horacio Castillo,\u00a0 2000<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda Rosa Lojo <\/strong>sobre<em> Estrellamar<\/em>:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u201cDe memoria est\u00e1n hechos los intensos poemas en prosa de Daniel Calm\u00e9ls, que cumplen con la gravedad severa y terrible de un rito tr\u00e1gica y ejercen los poderes de la catarsis. Por eso esta memoria tr\u00e1gica es tambi\u00e9n terap\u00e9utica: cauteriza e impide la perpetuaci\u00f3n de lo atroz. La verdadera continuaci\u00f3n de la tragedia ser\u00eda el olvido y contra \u00e9l se levantan estas palabras y tambi\u00e9n las figuras dise\u00f1adas por Laura Dubrovsky que ilustran este libro.\u201d<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Mar\u00eda Rosa Lojo, Poes\u00eda de la ausencia y de la memoria, La Naci\u00f3n, 1999<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Irma Verolin <\/strong>sobre<em> Estrellamar<\/em>:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>&#8220;Le\u00ed tu libro de poes\u00eda \u201cEstrellamar\u201d de un tir\u00f3n, es un libro extra\u00f1o, bello, inquietante, conmovedor. Una vez m\u00e1s tu libro me llev\u00f3 a pensar de qu\u00e9 manera realmente creativa es posible simbolizar hoy por hoy art\u00edsticamente ese contingente de desaparecidos que despobl\u00f3 nuestros a\u00f1os j\u00f3venes y puebla ahora nuestra vida presente. Tu libro es intenso. Pero adem\u00e1s ese entrecruzamiento entre la vida y el arte, ese ir y venir entre lo que los ojos miran, las palabras y el rudimento denso de la comida me resuena en experiencias cercanas y lejanas. Con ese cruce entre la experiencia del cuerpo y la percepci\u00f3n de la belleza y de la no belleza, lograste crear una met\u00e1fora de lo que no se puede decir. S\u00f3lo se me ocurre que es un libro de estremecimientos, el estremecimiento del horror y de la belleza al mismo tiempo. Incluso en la aparici\u00f3n de la tortuga y la estrella de mar se condensan esos dos polos de oscilaci\u00f3n. La estrella de mar, por estar sumergida en lo profundo, nos remite a la tierra, pero al ser estrella tambi\u00e9n nos remite al infinito en tanto el agua es un poco tambi\u00e9n la representaci\u00f3n del Universo. La tortuga es en Oriente un s\u00edmbolo m\u00faltiple. Simboliza la eternidad, pero al mismo tiempo nos remite a lo terreno por su car\u00e1cter de animal prehist\u00f3rico y por su lentitud al avanzar sobre la tierra. Los dos planos, lo denso y lo sutil se encarnan en estos dos seres que aparecen en el libro. Igual que ese cirujano que recorta im\u00e1genes, vos recortaste algo m\u00e1s, como d\u00e1ndole un contorno a lo que no tiene contorno, la imagen nos conduce a todo lo oscuro que no se puede decir completamente de los a\u00f1os del horror, pero a la vez la operaci\u00f3n le da forma a eso que por, no poder ser nombrado, carece de forma.&#8221;<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Irma Verolin, 14\/12\/2004.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>H\u00e9ctor Freire <\/strong>sobre<em> Estrellamar<\/em>:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u201cEl vac\u00edo (los ausentes\/\u2019desaparecidos\u2019) aparece aqu\u00ed re-presentado: la fotograf\u00eda de una supliciada que est\u00e1 alli para mirarla infinitamente, pero esa foto tambi\u00e9n nos mira, y se transforma en se\u00f1alador \u2018<em>porque trabaja en el recuerdo del olvido\u2019<\/em>.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Y otra vez, en forma insistente, reaparece la escritura como met\u00e1fora del cuerpo. Aunque todo el texto de Daniel Calm\u00e9ls parezca cifrado en la memoria, <em>Estrellamar<\/em> es un esfuerzo por recordar hechos siniestros, cuyas manifestaciones f\u00edsicas son recuperadas: cuerpo seccionado, signos que conforman una superficie que remite obsesivamente al ojo: a la lectura inevitable del pasado.\u201d<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">H\u00e9ctor Freire, 1999<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Patricia Mercado <\/strong>sobre <i>El Cristo Rojo<\/i>:<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os que sospecho en este libro un tesoro esperando. Por eso quer\u00eda leerlo.\u00a0<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>No sab\u00eda qu\u00e9 buscaba, pero sab\u00eda que estaba all\u00ed.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Conmovida.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Conmueve el poeta rascando las c\u00e1scaras del mundo con una fe inconmensurable.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Conmueven las huellas de una historia social que nos acuna y nos deja a la intemperie por partes iguales.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Conmueven las palabras y las im\u00e1genes.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Conmueve el decir de lo negro, la m\u00ednima luz.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Conmueve Zito Lema all\u00ed rondando.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Conmueve tu laborioso amor que revisa infinitas fuentes y las pone en donaci\u00f3n.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Qu\u00e9 inmensa ofrenda este libro a tama\u00f1a po\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Patricia Mercado<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Juan Jacobo Bajarl\u00eda<\/strong> comentarios sobre<em> El Cristo Rojo<\/em>:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u201cDaniel Calm\u00e9ls, en <em>El Cristo Rojo<\/em>, nos dice que el cuerpo y el hacer creador se corresponden sem\u00e1nticamente. Donde el dibujo y el rasgo pict\u00f3rico adquieren una forma, es en el cuerpo, la postura del cuerpo y de la misma mano, quienes inscriben el suceso pl\u00e1stico.&#8221;<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>&#8220;&#8230; la figura pl\u00e1stica est\u00e1 en conexi\u00f3n directa con el cuerpo: De ah\u00ed que Calm\u00e9ls, en esta obra original, el primer intento de esta significaci\u00f3n, nos diga: <em>\u2018Del estudio de cientos de dibujos cuya tem\u00e1tica predominante es la figura humana, surgen algunas caracter\u00edsticas comunes. En su mayor\u00eda hay ausencia de pies y piernas, as\u00ed como tambi\u00e9n de manos y brazos. Son cuerpos desmenbrados. S\u00f3lo la cabeza y una parte del tronco resumen la corporeidad. No hay alas ni ra\u00edces: escasez de aire. Ausencia de tierra\u2019\u201d.<\/em><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u201c&#8230; Fijman se est\u00e1 creando a s\u00ed mismo al rechazar su cuerpo: Lo proyecta singularmente mutilado en toda su obra para abominar de sus l\u00edmites. Esa es la tesis fascinante de Daniel Calm\u00e9ls.\u201d<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Juan Jacobo Bajarl\u00eda, Buenos Aires, 1996<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Diego Bagnera, <\/strong>para <em>El cristo rojo:<\/em><\/p>\n<p>\u201cLa mayor virtud de Calm\u00e9ls ha sido plasmar un cruce de registros y miradas, un punto en el cual convergen lo po\u00e9tico, lo cient\u00edfico, lo hist\u00f3rico y, en alg\u00fan sentido, lo filos\u00f3fico religioso.<\/p>\n<p>A excepci\u00f3n del segundo cap\u00edtulo, donde Calm\u00e9ls reflexiona, el libro guarda un silencio sagrado ante los hechos, transforma este material en algo \u00fanico, esencial y, por eso, basto, siempre abierto a nuevas lecturas.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, el Cristo rojo, recibi\u00f3, no casualmente, la Faja de Honor de la SADE\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Diego Bagnera, La Naci\u00f3n (1997)<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Roberto Ferro <\/strong>escribe sobre<em>El Cuerpo y Los Sue\u00f1os<\/em>:<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>\u201cSi la textualidad es el espacio en el que ocurre el nombrar, la genealog\u00eda del nombrar en los poemas de Daniel Calm\u00e9ls puede ser le\u00edda como la historia de las confabulaciones textuales de la identidad. Esta historia se presenta a la mirada en forma de marca figurada, se construye en el encuentro con los ancestros del nombrar presente. Ese encuentro supone una pregunta abierta que interroga por la identidad. Esa pregunta por una forma del ser es escrita en los poemas de <em>El Cuerpo y Los Sue\u00f1os<\/em> como una pregunta sobre el nombrar. Ese nombrar es tambi\u00e9n una forma de acto, es una acci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} --><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Roberto Ferro<strong>, <\/strong>1995<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:separator {\"className\":\"is-style-wide\"} --><\/p>\n<hr \/>\n<p><!-- \/wp:separator --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Alberto Luis Ponzo<\/strong>, sobre<em> El cuerpo y los sue\u00f1os:<\/em><\/p>\n<p>\u201cCuerpo, palabra, sue\u00f1o. El hablar se hace cuerpo y la palabra abarca todas las sensaciones del cuerpo. Por eso nace otro lugar para la poes\u00eda donde los ojos sienten, la lengua puede ver y el o\u00eddo percibe los sabores del mundo. Le agradezco esta hermosa celebraci\u00f3n del cuerpo y la poes\u00eda. Su libro abre al pensamiento, hace ver lo ilimitado de ese misterio que es cada c\u00e9lula, cada \u00f3rgano; cada s\u00edlaba del cuerpo y de su silencio o su escondido rumor\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Alberto Luis Ponzo, 1995<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_1796\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"1796\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p>Susana Szwarc en el fragmento de contratapa de\u00a0Atrapavoz: &#8220;\u00bfC\u00f3mo atrapar a alguien que huye aunque no huya y posibilita, de esa forma, su crearse y recrearse? \u00bfC\u00f3mo descubrir el secreto? \u00bfC\u00f3mo alcanzar a otro, a otra? La voz de quien, mientras est\u00e1 y no est\u00e1, pronuncia el verbo. Nombrar el verbo es hacerlo\u00a0 sustantivo; darle &#8230; <a href=\"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/?page_id=1796\" class=\"more-link\">Read More<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Comentarios y cr\u00edticas&#8221;<\/span> &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1796","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1796"}],"version-history":[{"count":46,"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1796\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2756,"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/1796\/revisions\/2756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.danielcalmels.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}